Aedes vittatus: un desafío para la salud pública cubana

25.11.2025

En enero de 2020, en la localidad rural de Ramón de las Yaguas, municipio Santiago de Cuba, especialistas entomólogos registraron por primera vez en la historia del país la presencia del Aedes vittatus, un mosquito invasor capaz de transmitir fiebre amarilla, dengue, zika y chikungunya. El hallazgo encendió las alarmas sanitarias nacionales y dio inicio a una investigación intensiva para determinar su distribución, comportamiento y riesgo epidemiológico.

Hasta ese momento, la fauna de mosquitos en Cuba contabilizaba 70 especies, cifra en crecimiento desde inicios del siglo XX. Sin embargo, el descubrimiento del Aedes vittatus —descrito originalmente en 1861 en Córcega y reportado en América por primera vez en República Dominicana en 2019— elevó a 71 el número de culícidos presentes en el país.

Entre enero y septiembre de 2020, brigadas de vigilancia entomológica recorrieron viviendas, locales y zonas peridomésticas en los nueve municipios de Santiago de Cuba. En múltiples depósitos naturales y artificiales se recolectaron larvas con rasgos morfológicos desconocidos, lo que obligó a criar ejemplares en laboratorio hasta su fase adulta.

La observación microscópica reveló características no descritas en las claves taxonómicas cubanas, lo que llevó a nuevas colectas y análisis comparativos con descripciones internacionales. Finalmente, el Instituto Pedro Kourí (IPK) confirmó: se trataba de Aedes vittatus.

A partir de junio de 2020, el mosquito comenzó a expandirse desde Ramón de las Yaguas hacia zonas periféricas del municipio cabecera: El Caney, Siboney, El Cobre, El Cristo y Boniato, alcanzando además siete áreas de salud urbanas y la zona portuaria. Paralelamente, su presencia fue confirmada en otros tres municipios: Palma Soriano (10 localidades), San Luis (4 localidades)

Guamá (4 localidades). En total, 31 localidades reportaron actividad del vector.

Durante la investigación se identificaron 342 biotopos larvarios, siendo los más frecuentes los tanques bajos exteriores (40,4 %), seguidos de charcos, depósitos artificiales, recipientes domésticos, gomas y cisternas. El vector mostró capacidad de coexistir con otras especies peligrosas como Aedes aegypti, Aedes albopictus y Culex quinquefasciatus.

El avance de Aedes vittatus en el oriente cubano constituye el primer registro oficial de esta especie invasora en el país y confirma su establecimiento en áreas rurales, suburbanas y portuarias. Su alta resistencia ambiental, capacidad de colonizar diversos criaderos y habilidad para alimentarse tanto en exteriores como en humanos incrementa su potencial de transmisión de arbovirosis.

Ante este escenario, las autoridades sanitarias han emitido una alerta epidemiológica nacional para reforzar la vigilancia, intensificar el control vectorial y orientar investigaciones posteriores sobre su competencia biológica frente a enfermedades como la fiebre amarilla, el dengue, el zika y el chikungunya.

Con su detección en múltiples municipios, el Aedes vittatus se consolida como un nuevo desafío para la salud pública cubana y exige acciones inmediatas para evitar su expansión por el resto del país.

Fuente: MEDISAN vol.26 no.2 Santiago de Cuba mar.-abr. 2022 Epub 04-Abr-2022

Email: macvivacuba@gmail.com
Creado: 1ro de Marzo de 2021 
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